Week-end

Ciclo de proyecciones Recursos de información sobre la película

Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual.
Biblioteca de la Facultad de Humanidades, Comunicación y Documentación.
Universidad Carlos III de Madrid.

Miércoles 22 de octubre, 13.00 horas, Aula 14.1.12

La destrucción del relato clásico: la Nouvelle Vague

Week-end (Jean-Luc Godard, 1967)



Dirección: Jean-Luc Godard
Guión: Jean-Luc Godard
Música: Antoine Duhamel
Fotografía: Raoul Coutard
Actores: Mireille Darc, Jean Yanné
Año de producción: 1967
Nacionalidad: Italia / Francia
Duración: 105 minutos




Particular visión del cataclismo de la burguesía a cargo del polémico y genial director francés. Una fábula apocalíptica, desencantada y satírica, definida como un nuevo viaje de Gulliver a través del colapso de la sociedad de consumo representada en una joven pareja de burgueses.


Presentación: Antonio Weinrichter
(Universidad Carlos III de Madrid)
Coordinación: Elena Galán Fajardo (UC3M)
Entrada libre hasta completar el aforo

10 comentarios:

El Busano Kalandraka dijo...

Vaya manera de darle una patada en el hocico al capitalismo. Ahora, con esta forma de mostrar las cosas sueño yo lo que sueño.

Adrián Álvarez Muñoz dijo...

Entiendo que siempre haya reacciones a cualquier forma de expresión, y que haya reacciones dentro de cada forma de arte. Es lógico porque no todos tenemos un mismo punto de vista sobre un asunto. Pero creo que hablo en nombre de muchos cuando digo que no es lo mismo, por ejemplo, protestar contra la Iglesia no marcando la casilla de la Declaración de la Renta o declarándote apóstata, que entrar en una iglesia, golpear al cura, cagar en la pila bautismal, beberte el vino, limpiarte los dedos en el mantel y largarte dando un portazo mientras gritas a viva voz "¡Estoy en contra de la Iglesia!"
Así que sinceramente, protestar contra el cine realizando una película (¿pero es una película o un trozo de filme? ¿de verdad tiene valor POR SÍ MISMA o tiene el valor que cada uno le da, y que en el 99% de la gente, sea lista o no, es el mismo que se le da a un vómito?) como Week-End entra en la segunda categoría antes mencionada.
Uno puede intentar valorar la intención de Godard, que no es otra que denunciar el aburguesamiento y socavar las estructuras clásicas del cine, pero no puedo apreciarlas tal y como las muestra. Cada uno de los elementos de la película producen risa, en el mejor de los casos: la dirección de actores, el guión, el mismo punto de partida. Y ojo, reconozco que tiene méritos, como el plano secuencia del atasco que, por absurdo y acumulación de situaciones, puede provocar que el espectador pase de la risa al hastío ante tanto idiota frente a la cámara. Pero reconozco de la misma manera que tiene muchísimos, demasiados defectos. Algo común a su obra es el tener buenas ideas y destrozarlas, sistemáticamente, en base a la pedantería y las ganas de quedar como el más listo del lugar; Alphaville es paradigmático en ese sentido.
Una protesta contra el cine que, paradójimente, se convierte en un cine contra el que protestar.
En mi opinión, gran parte de la Nouvelle Vague se sustenta en una serie de caraduras que vieron la oportunidad de hacerse los listos, pero claro, siempre queda la excusa de "¡pero si es arte!"
O quizá es que a mí me gusta el cine narrativo y "burgués" y claro, Week-End lo uno que provoca en mí es que, al verla, piense "Esto... esto es una mierda, hombre".

Alumno de la Carlos III.

El Busano Kalandraka dijo...

Puede ser que no vieras la misma película que yo. Que es muy posible, aunque al final se haga algo lenta es genial, lo que se le ocurre a ese hombre (J.L. Godard)no se le ocurre a cualquiera, por eso es un genio y otros no, sencillamente así.
Fernando Monroy.

Adrián Álvarez Muñoz dijo...

Hombre, podría decir eso de "hasta un espástico con una cámara atada a sus tintineantes extremidades podría hacerlo", pero claro, la diferencia está en que el espástico está "paradito" y Godard ya lo ha hecho.

Efectivamente, no debí de ver la misma película que tú. Es lo que consigue este tío y eso no se lo niego: con una misma imagen, consigue que alguien como yo diga que es mierda seca y que alguien como tú la defienda y le defina como un genio.

Habiendo leído el relato en el que está basado, y sin que Cortázar sea santo de mi devoción, me quedo con Cortázar. Y eso que ambos relatos van por direcciones diferentes.

Sería interesante conocer la opinión de alguien que se haya quedado entre medias. Que disfrutara con el mensaje de Godard y a la vez, odiara la continua boutade estética con el que el director bombardea a la audiencia.
Sería interesante porque dudo que exista tal persona. A ver si me equivoco, que esta sección está MUERTA.

Aunque no me extraña, viendo la cantidad de gente que se fugó a mitad de proyección. Yo aguanté como un jabato, que conste.

Anónimo dijo...

A mi juicio Week-End es una película curiosa e interesante desde el punto de vista narrativo. Pero claro, todos nosotros hemos nacido con una conciencia cultural narrativa muy estricta... desde los cuentos infantiles, que siguen siempre el mismo esquema, hasta cualquier película que puedes ver en los canales comerciales de exhibición, hacen que seguir este film como entenderlo resulte frustrante y aburrido. Considero a Godard, en cierto modo, un oportunista, dado que se ha aprovechado de las circunstancias (como tantos otros artistas en diferentes arte=> como el arte contemporáneo) de la época, en la que sólo se realizaban películas clásicas (actual denominación=estructura narrativa lineal y "simple") para hacer films opuestos bajo la bandera de la crítica a la sociedad de su época (estoy de acuerdo con adrián en ese sentido). Así conseguía cierta fama que de otro modo dificlmente hubiese alcanzado. Creo que es interesante desde el punto de vista de la comunicación audiovisual pero no para el público convencional.


Mario Manso Lorenzo
Teoría y Análisis de la narrativa Audiovisual-Grupo 37
Univ.Carlos III

Anónimo dijo...

Sinceramente, a mi la película no me gustó mucho, no digo que sea mala, sólo que no es de mi estilo, se me hizo muy larga. Cuando empezó tenía otras espectativas, es más, el principio me gustó, pero a medida que avanza mi interés cambió. Quizás sea porque intenté buscarle un sentido a todo y en realidad no hay que buscarle sentido, sólo hay que dejarse llevar.
Me gusta como Godard trabaja el montaje de la película, los colores, planos, etc, no hay duda que se adelantó a su tiempo, pero no acaba de convencerme.
La parte del atasco basada en el texto de Cortazar se me hizo muy pesada en la película, aunque si el objetivo de Godard era que nos entrara el aburrimiento y el agobio que sentimos cuando estamos en un atasco creo que logró su objetivo.
En definitiva, no se si es porque es demasiado violenta o a pesar de los años que han pasado igual es demasiado moderna para mi.

Lara Diego Falagán

Adrián Álvarez Muñoz dijo...

Para mí la pelicula murió después del atasco. Y ojo, Cortázar repito que poco me gusta, pero le aguanto mejor que a este tipo.
Yo no veo, en el fondo, algo revolucionario porque rascando tanta pedantería, Week End ofrece una historia tan lineal como lo que critica. Los protagonistas acaban llegando al destino que pretendían, acaban consiguiendo el dinero que ansiaban y, en un giro, la chica acaba consiguiendo la espiritualidad que como "pobre mujerzuela burguesa (sic)" le faltaba.
Como la cebolla, las lágrimas van con las capas: sobre esa historia, que podría haber constituido sin tanta tontería una película buena y, en el fondo, con el mismo mensaje, se superponen los mismísimos genitales de Godard, que se empeña en ser el superdotado de los directores. Crea escenas, situaciones, personajes, absurdos, buscando la reacción del público pero no como el stripper que trabaja en un club nocturno, sino como el tipo con gabardina que te llama para que veas que la vida es larga y dura. Tiene que hacerse notar por encima de lo que está creando, y hacerse notar a las malas.
Pues mira, creo que el burgués es él. Se valió de un sistema que despreciaba (supuestamente) para extraer dinero, financiar la película, sacarla y cobrar por ella. Dudo mucho que viva en un apartamento con un sueldo mileurista, sino que vivirá bien a gusto de los réditos conseguidos. O ejerciendo paralelismo con la película, Godard viaja en coche junto a Godard y mata a la pariente adinerada, en este caso el cine, para ser absurdamente rico.
Sea como fuere, el tío estará riéndose a gusto porque consigue lo que quiere: si quería revolucionar, hay gente que ve revolución en la película; si quería polemizar, ha conseguido que haya gente que polemice sobre la película.
Bravo, Godard. Pero para la próxima, esta mano esconde los billetes lejos de ti.
PD: Me alegra ver las opiniones intermedias que creí que no vería. Hay vida, después de todo. Nos vemos mañana en la proyección.

pautingent dijo...

A mi la película no me gusto demasiado por el ruido incesante de vehículos y los cambios entre escenas que para mí no tenían mucha lógica, se que eso es lo que por un lado le hace especial al autor, pero a parte de que no es el tipo de película que más me gusta, esos cambios no han ayudado a que me atragia.
En cambio, el libro me gustó bastante más, además de que ya me lo había leido en el instituo me lo releeí para hacer mi comentario y la verdad que me tuvo más enganchada que la propia película. Aunque toda la obra se plasme en único escenario, la autopista, me entretuvo muchísmo más.

Ana Mª García

Anónimo dijo...

Me gustó pese a la ausencia de Flubber.

María Tejero Salcedo dijo...

Sinceramente,la película no me gustó nada. Por otro lado, está bien que se intente innovar con argumentos y construcciones distintas a las clásicas y habituales, así como utilizar el cine como una forma de crítica.